La psicrofilia: un gusto por el frío ¡Descúbrelo aquí!

La parafilia se debe a cualquier fetiche sexual, en que se establece la premisa que para alcanzar el orgasmo, se necesita seguir un determinado comportamiento que para los ojos normales no llega a ser algo relativamente normal.

Y es que si repasamos entre las parafilias más extravagantes, sin duda hay que hacer una parada en la psicrofilia, la cual consiste en que aquellas personas que la padecen sientan una terrible excitación ya sea al experimentar o ver a otros sentir frío, e incluso el hecho que puedan encontrar placentera una relación sexual debe existir de manera obligada elementos asociado al frío que le den los matices necesarios para alcanzar el clímax. En pocas palabras se puede definir como “verdaderos amantes del frío”.

Como bien se dijo con anterioridad, los psicrofílicos solo podrán encontrar el placer necesario para la satisfacción si sus propios cuerpos experimentan tan gélida sensación o con un estímulo visual donde vea a su pareja pasar por condiciones similares. Se han registrado casos en que se ha llegado al extremo de parejas que se han inducido la hipotermia o un pseudo-congelamiento al momento de tener intimidad.

Si vamos a las raíces de la palabra que le da definición a esta parafilia, encontramos que su etimología viene del griego “psicros” que significa frío y “philia” que como bien se sabe para los lectores mejores entendidos es amor, atracción o afinidad.

Si tratáramos de dilucidar el estilo de vida de los psicrofílicos, seguro que su mascota ideal es el tardígrado u oso de agua, este animal es prácticamente indestructible, ya que puede soportar temperaturas tan absurdas como -273 grados centigrados, rozando casi el cero absoluto.

Sin duda una de las parafilias más inusuales que podemos encontrar en el diccionario de las mayores rarezas aplicadas en el tema sexual, pero creo que para los amantes del frío también deberían aprender a controlar un poco ese frenesí, ya que pueden poner en peligro su salud, y si no cuentas con ella no tendrás la capacidad de poder experimentar ese placer que se busca.

¿Y tú te animarías con tu pareja a pasar frío o prefieres el calor de las sábanas? De ser lo primero ¿cómo lo harías? Aunque hay que denotar que si quieres someterte a ese tipo de condiciones no te queda de otra que correr bajo tu propio riesgo.

La duración ideal de la relación sexual ¡Descúbrela aquí!

Las relaciones sexuales son básicamente una conducta de apareamiento entre los seres humanos y otros animales normalmente vertebrados, mediante la cual existe un evento de copulación en que el órgano genital o pene termina entrando en una cavidad exclusiva de las hembras para el almacenamiento de esperma, ésta última recibe el nombre de vagina. Si bien es una necesidad de reproducción nosotros los humanos, somos uno de los pocos mamíferos que toman este comportamiento como una fuente de placer más que por la necesidad de dejar descendencia.

Es por esta sencilla razón que hay mucha presión, sobre todo para el hombre en que debe durar más en la cama y poder hacer que las mujeres en cuestión tengan primero el orgasmo, a no dar la talla si casualmente eyaculan primero.

Un estudio que fue liderado por prestigiosos psicólogos y sexólogos de la Universidad de Queensland, en Australia. Tomó como objeto de análisis a 500 parejas heterosexuales originarias de diversos países de todo el mundo. La investigación consideró la duración del acto sexual, con penetración para así limitar las alternativas en una conducta tan compleja como es el sexo, así pues el tiempo se determinaba en el momento en que el hombre eyaculaba.

El método usado fue el siguiente; los expertos le facilitaron un cronómetro a las parejas para que así midieran la duración de su encuentro sexual por aproximadamente 4 semanas, estableciéndose en el hecho de que debían pulsar la tecla “Inicio” en el momento en que ocurriera la penetración para así detenerlo en el momento justo en que el hombre alcanzara el orgasmo y la correspondiente liberación de esperma.

Los resultados terminaron revelando que el tiempo promedio entre cada pareja tuvo un rango bastante amplio de variación, partiendo desde los 33 segundos hasta 44 minutos, siendo la media un total de 5,4 minutos por relación sexual.

Considerando además esa falsa creencia en que el uso de preservativos hace perder la erección por la falta de sensibilidad en el contacto, pero eso no terminó afectando la duración del coito en el dormitorio de la respectiva pareja.

El país de origen no afectó tampoco el tiempo de duración, aunque Turquía si presentó un tiempo menor a lo establecido por los demás países, teniendo una media de 3,7 minutos.

Aunque si consideramos un factor que si afecta la duración y es la edad. Personas mucho mayores suelen culminar más rápido el orgasmo asociado a una falta de energía que le otorgue resistencia para mantener el coito, y más que el mismo flujo sanguíneo va disminuyendo por lo que en hombres se pierde la erección.

Teniendo presente esto, se concluye que no existe un tiempo estándar de duración, es por ello que el nivel de complacencia de mujeres a hombres ya depende de las exigencias que presenten y como eso puede lograrse en el determinado momento del coito.